Las marcas ya no quieren estar en todos lados, quieren estar en tu grupo de WhatsApp
- agosto 18, 2026
Las marcas ya no quieren estar en todos lados, quieren estar en tu grupo de WhatsApp
Durante mucho tiempo, el objetivo de cualquier campaña fue simple: llegar a la mayor cantidad de gente posible. Cuanto más alcance, mejor. Hoy varias marcas están haciendo exactamente lo contrario, y apuestan por espacios más pequeños, más cerrados y, en apariencia, menos «masivos»: grupos de WhatsApp, comunidades de Discord, canales privados de difusión.
La razón detrás de este cambio tiene sentido si lo piensas desde tu propia experiencia como usuario. Las redes abiertas están cada vez más saturadas de contenido, publicidad y ruido, y eso hace que la atención ahí valga menos y cueste más conseguirla. En cambio, dentro de un grupo cerrado la conversación es más real, hay menos interrupciones y, sobre todo, hay más confianza entre quienes participan.
Para una marca que busca venderte algo una sola vez, el alcance masivo todavía funciona. Pero para una marca que quiere que vuelvas, que la recomiendes, que te sientas parte de algo, estos espacios cerrados se están volviendo mucho más valiosos que un post viral que la gente olvida al día siguiente de verlo.
Esto no significa que las redes sociales abiertas vayan a desaparecer como canal publicitario, ni que debas dejar de usarlas en tus proyectos. Significa que el mapa se está ampliando, y que ahora hay que pensar también en esos espacios íntimos como parte de una estrategia completa, no como algo secundario o casual.
Si haces contenido para redes sociales o estás pensando estrategia digital para algún proyecto del taller, vale la pena que empieces a mirar estos canales cerrados con otros ojos. No son solo un lugar donde la gente chatea entre amigos: se están convirtiendo en el terreno donde hoy se construye la lealtad real hacia una marca.
Esa lógica de apostar por comunidades más cercanas y leales, en lugar de solo alcance masivo, es justo lo que trabajó Marea en noveno ciclo con Design Thinking, al buscar recuperar el liderazgo de Karibeña entre un público bien definido: los oyentes de cumbia de Lima.